Guerrero: entre el pesimismo y el optimismo

Por Claudio Pelaez Sordo

Fotos de Daniel Marchelo

Fotos de Daniel Marchelo

Desde Guerrero, México, llegan a Cuba las noticias, lo mismo por Telesur que por los medios nacionales, de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas. Es imposible no estar al corriente de lo que sucede. Pero si tienes amigos que viven en Guerrero es imposible no preguntarles. Por eso abro mi chat de Facebook y contacto con Lola Escalante y Daniel Marchelo, guerrerenses que conocí en La Habana en el año 2013 durante un evento estudiantil universitario.

El estado desde el cual hoy llegan las crudas noticias no tenía significado alguno para mí, pero luego de nuestro encuentro, Guerrero ya no es tierra desconocida y su realidad no me es ajena, ahora la siento y padezco como cualquiera de esos guerrerenses que por estos días reclaman justicia ante una policía corrupta y un cartel que le llega hasta los tuétanos.

Lola Escalante, estudiante de comunicación de tercer año de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGRO)

Lola Escalante, estudiante de comunicación de tercer año de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGRO)

Lola, estudiante de comunicación de tercer año de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGRO), se muestra escéptica con los estudiantes de la escuela normalista y no los ve del todo como mártires revolucionarios. “Esta escuela dentro del Estado de Guerrero, sobre todo en Chilpancingo, tiene una fama de vándalos, saqueadores, holgazanes. Ellos secuestraron un autobús porque siempre hacen eso: bajan a los pasajeros, amenazan al conductor y los usan para ir a manifestaciones. Esa escuela es conflictiva. Son unos vándalos. Hay quienes están a favor de ellos y otros más en contra” afirma Lola quien no deja de reconocer que lo sucedido contra los estudiantes es horrendo.

Los estudiantes desparecidos, que en el momento del secuestro habían tomado un autobús para protestar contra reformas educacionales, pertenecen a la Escuela Superior Normal Rural “Isidro Burgos” ubicada en el poblado de Ayotzinapa y como casi todas las de su tipo en el país reciben un escaso apoyo del gobierno. “Es por ello que constantemente realizan actividades de boteo (salir a las calles a pedir cooperación) para recaudar fondos. Es por la misma razón que se encontraban en el lugar de los hechos. El acto de tomar autobuses ajenos en varias ocasiones forma parte del plan para poder llevar a cabo sus movimientos. Por lo que he presenciado los choferes de estos autobuses los apoyan, pues él no es despojado del vehículo, al contrario, permanece todo el tiempo con él (ya que no cualquiera tiene la habilidad de conducir un auto de ese tipo)” apunta Marchelo, representante de la Coordinadora Universitaria en Apoyo a los Normalistas en su Unidad Académica de la UAGRO, para quien los estudiantes normalistas son jóvenes que exigen sus derechos y cree además que el secuestro responde a una intención del narco-gobierno local para mostrar que el precio de quienes se pronuncien contra sus reformas puede ser la vida.

Sin diálogo hay violencia

El secuestro de los estudiantes de Ayotzinapa más que dejar en evidencia un fenómeno existente en todo México lo que ha hecho es colocarlo de golpe y porrazo al unísono en la agenda de todos los medios nacionales e internacionales y llamar por supuesto la atención de la comunidad internacional. Para nadie es un secreto el clima de violencia y la relación de los gobiernos con los carteles.

“El problema de la inseguridad tiene un trasfondo político: el vínculo del narcotráfico con el gobierno. Se necesitan el uno del otro para financiar campañas políticas costosas, que después se cobran con favores como que el gobierno se haga el de la vista gorda en ciertos asuntos. Lo que pasa es que les explotó el problema, el narco se creyó superior al gobierno, que ellos podían gobernar mejor, y ahí están las consecuencias” apunta Lola, quien califica además de ineficiente el proyecto del gobierno federal Guerrero Seguro lanzado en 2011 para combatir la inseguridad de su estado

A Marchelo el programa de capacitación para la policía de Iguala que ayudará a limpiar toda corrupción y las acciones que se acometen actualmente para encontrar a los 43 estudiantes desaparecidos le parecen igual de ineficientes. Mayores esfuerzos sumado a un diálogo efectivo entre las autoridades y quienes exigen justicia debería entrar en la agenda hoy del gobernador estatal Ángel Aguirre.

“La manera tan inepta de actuar de las autoridades, un gobernador aferrado a la silla presidencial y el narco asociado con

Daniel Marchelo, representante de la Coordinadora Universitaria en Apoyo a los Normalistas en su Unidad Académica de la UAGRO

Daniel Marchelo, representante de la Coordinadora Universitaria en Apoyo a los Normalistas en su Unidad Académica de la UAGRO

estos son hechos que han acabado con la paciencia de los protestantes en especial con los normalistas de Ayotzinapa y sus compañeros de lucha, los maestros de la CETEG (Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero), quienes cansados de manifestarse pacíficamente optaron por agredir instalaciones del gobierno en Chilpancingo” apunta Marchelo refiriéndose a los incendios provocados contra las instalaciones del Comité Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el estado de Guerrero.

¿A dónde van los que no desaparecen?

El clima de violencia e inseguridad en el que vive Guerrero, que no es más que una muestra a gran escala de lo que sucede en México, plantea un escenario difícil para los jóvenes del estado.

“El panorama de desempleo y oportunidades de progresar son desoladores, lo que orilla a los jóvenes a unirse a las filas del crimen organizado” así lo ve Lola quien cree de manera pesimista que Guerrero seguirá siendo un lugar de policía corrupta y carteles…como en todo México.

Según Marchelo los jóvenes guerrerenses viven en una ola de apatía respecto a las problemáticas sociales al carecer del hábito de la lectura o el interés de estar informados sobre los problemas de nuestro entorno. Sin embargo, los sucesos actuales pudieran sacarlos o al menos removerlos de esa letanía política.

“Yo no me había involucrado tanto en otros movimientos sociales como lo estoy haciendo ahora, pero ya estoy de solo opinar, analizar, debatir. Todas esas actividades pasivas que me mantengan alejado de la posible violencia a la que me arriesgo al participar más comprometidamente porque precisamente es otro factor que nos mantiene inactivos, el miedo, tanto de los mismos jóvenes como de nuestros padres que muchas veces influyen en nuestra decisión, al no estar de acuerdo en que nos incluyamos en los movimientos, en la protesta, que en muchos casos a los hijos se nos llega a prohibir que nos veamos inmersos en estas situaciones” comenta Marchelo a quien le parece difícil despojarse de un narco que ha logrado infiltrarse en lo más recóndito del sistema.

Las noticias continúan llegando a La Habana. Los estudiantes normalistas siguen sin aparecer, en cambio aparecen fosas comunes con otros cuerpos. México indignado comienza a levantarse y clama “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”

Lola y Marchelo se debaten entre el pesimismo y el optimismo.

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Una respuesta

  1. Camilo Santiesteban Torres

    Esto Claudio, puede ser justo el despertar que necesitaba México desde hace mucho rato – no de esta forma, claro -. Es prioridad para ellos hacer valer lo que representan y dejar la apatía política, volverse protagonistas de las transformaciones que requiere el sistema en todos los ámbitos.
    Esto debería costarle la presidencia a Nieto, que lo único que ha hecho es tolerar ese enjambre de narcos que pudren la semilla y truncan el futuro de hombres y mujeres que no ven más asidero que los carteles. El problema es mucho más abarcador y los mexicanos todos no deberían perder la oportunidad de cambiar algo a su favor.
    No creo que los estudiantes estén vivos físicamente, pero exhorto a los patriotas de ese país que vean por encima del horizonte y caminen sin pausa hacia él. Ayotzinapa somos todos! Abrazos y gracias.

    26 de noviembre de 2014 en 11:30 PMNov

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